¿Qué son las extensiones de navegador?

Los navegadores modernos, como Google Chrome y Microsoft Edge, facilitan el acceso a sitios web, las búsquedas en la web e incluso el uso de otras aplicaciones web. Sin embargo, a veces es posible que los navegadores no tengan las funciones que necesitas de forma predefinida. En estos casos, las extensiones del navegador pueden ayudarte a personalizar tu experiencia de navegación.

Básicamente, una extensión (también llamada complemento) es un fragmento pequeño de software que añade funciones personalizadas al navegador principal, como, por ejemplo, el modo oscuro, los correctores ortográficos y los bloqueadores de anuncios, entre otros. Sin embargo, las extensiones también pueden abrir brechas en tu seguridad.

En este breve artículo, te haremos una introducción a las extensiones del navegador: qué son, cómo funcionan, cómo se instalan/desinstalan y qué aspectos debes tener en cuenta al instalarlas. Además, hablaremos de una alternativa más segura.

Fundamentos: ¿qué es una extensión de navegador?

Los navegadores web tienen como función esencial procesar información. La carga de archivos desde el ordenador, las descargas de la web, las cookies… todo esto ocurre en el navegador. Incluso visitar una simple página web requiere un intercambio de información.

Las extensiones del navegador modifican, en cierta medida, este flujo básico de información. Una extensión es un fragmento pequeño de software que puedes instalar para personalizar la apariencia o el funcionamiento del navegador. Algunos de estos paquetes provienen del desarrollador del navegador, aunque, a menudo, también pueden estar creados por desarrolladores terceros. Hay miles de extensiones de navegador disponibles, que suelen estar aprobadas (aunque no siempre) mediante recursos como la Chrome Web Store.

¿Qué hacen las extensiones?

Las extensiones pueden hacer casi cualquier cosa. Pueden habilitar el cifrado de correo electrónico, el bloqueo de anuncios, el almacenamiento de contraseñas en un clic, la corrección ortográfica, el modo oscuro, complementos para calendarios y mucho más. Las extensiones son como agentes especializados que funcionan con el flujo de información a través de tu navegador. Pueden organizar tus notas, protegerte de los hackers o transformar la forma en la que se muestra la información en la ventana de tu navegador.

No obstante, esto también implica que algunas extensiones tienen acceso a todo lo que haces en línea, desde lo que compras hasta las cuentas bancarias que consultas. Un navegador poco seguro o una mala extensión pueden exponerte a ti y a tus datos, con los riesgos de robo de identidad o fraude que eso conlleva.

Diferentes extensiones para cada navegador

Firefox y Safari utilizan códigos fuente fundamentalmente diferentes a los de Chrome y Brave (que utilizan la base de código de Chromium de código abierto), lo que significa que una extensión de Firefox requerirá una versión distinta para poder funcionar en Brave o Chrome. Y la situación se vuelve más complicada cuando te das cuenta de que no todos los navegadores admiten extensiones.

Sin embargo, cada vez hay más navegadores que se desarrollan con Chromium. Dichos navegadores comparten el mismo código fuente y, por lo tanto, admiten las mismas extensiones.

Privacidad y seguridad de las extensiones del navegador

Una de las preocupaciones más habituales de las extensiones del navegador es la seguridad. La ciberseguridad y la privacidad en línea son temas fundamentales, y hay diversos problemas que debes de tener en cuenta cuando utilizas una extensión del navegador.

Cualquier complemento que instales en el navegador conllevará un riesgo adicional. Una extensión no es más que un fragmento de software, y si ese software presenta alguna debilidad (o, directamente, es malintencionado), podría abrirse una brecha de seguridad que te afectaría tanto a ti como a tus datos. Dado que realizamos operaciones bancarias en línea, dirigimos nuestros negocios en línea, compramos en línea y socializamos en línea, nuestros navegadores tienen acceso a casi toda nuestra información personal. Una extensión malintencionada o con defectos puede exponernos al robo de esta información.

El primer paso para gestionar la seguridad y la privacidad con extensiones es garantizar que utilizas el navegador más privado y seguro posible (hablaremos de esto más adelante). En segundo lugar, deberás tener un buen control sobre tus extensiones, es decir, saber de dónde vienen y limitar el número de extensiones que tienes instaladas.

Cómo usar extensiones de forma segura

Hay que considerar cuatro aspectos principales a la hora de usar extensiones:

  • Comprobar quién ha desarrollado la extensión (además de las descargas totales y las reseñas)
  • Estar al tanto de las extensiones que has instalado
  • Evitar instalar demasiadas extensiones
  • Revisarlas con frecuencia y desinstalar las extensiones que no utilices

Analizaremos estos cuatro aspectos a continuación.

Comprueba el origen de la extensión

Antes de instalar una extensión, deberás hacerte algunas preguntas:

  • ¿Proviene de una fuente fiable?
  • ¿Se ha descargado muchas veces?
  • ¿Tiene muchas reseñas de otros usuarios? ¿Son las reseñas positivas en su mayoría?
  • ¿Dispone la extensión de una política de privacidad? ¿Se trata de una política de privacidad razonable?
  • ¿Hay reseñas de terceros (p. ej., un blog sobre tecnología) que hablen bien de esta extensión?
  • ¿La vas a descargar de un sitio “oficial”, como la Chrome Web Store?

Al descargar una extensión, es probable que estés permitiendo que esta extensión acceda a los datos personales que utilices en el navegador. Por ende, es mejor que la extensión venga de un origen fiable y que nadie que hable mal de ella. Las preguntas anteriores te ayudarán a determinar la seguridad de la extensión.

No sobrecargues tu navegador

Cada extensión que instales supondrá un riesgo de seguridad adicional y una nueva carga para el rendimiento del navegador. Si tienes 15 extensiones instaladas y en funcionamiento, probablemente notarás que la velocidad de navegación y procesamiento del dispositivo es más lenta. Todo funcionará más lento, y puede que el ventilador del dispositivo se encienda con mayor frecuencia.

Controla las extensiones que has instalado

Es recomendable supervisar las extensiones del navegador que has instalado y que funcionan activamente en tu navegador y dispositivo. Así, siempre sabrás qué extensiones tienes en caso de que te enteres de que alguna tiene problemas de seguridad o filtración de datos. Esto es algo que ocurre con frecuencia y, dado el caso, te interesará saber si eres una de las personas afectadas.

Elimina las extensiones que no utilices

Por último, deberás eliminar cualquier extensión que no utilices con regularidad. Si no la utilizas a diario o semanalmente, es probable que no te compense dejarla instalada en el navegador.

Cuando analices la lista de extensiones instaladas, puede que encuentres más de las que esperabas. Si no recuerdas cómo ni cuándo se ha instalado alguna extensión, ¡bórrala!

Trucos y consejos para las extensiones del navegador

Ahora que hemos tratado los aspectos fundamentales, hablaremos de otros aspectos que debes tener en cuenta.

Extensiones del navegador móvil

Los navegadores móviles de Android ofrecen tres enfoques con respecto a las extensiones:

  • Unos no admiten extensiones
  • Otros solo admiten extensiones nativas del desarrollador del navegador
  • Y otros admiten extensiones de terceros

El navegador web de Chrome es compatible con miles de extensiones, mientras que la versión móvil de Chrome no es compatible con ninguna. Otros navegadores móviles, como Opera, solo admiten extensiones nativas, creadas por el propio desarrollador y gestionadas por el usuario.

También cabe mencionar que algunos navegadores móviles actúan, básicamente, como extensiones de mayor potencia por sí solos, dado que están diseñados para llevar a cabo una función en concreto. Flynx (lectura y carga de páginas) es un buen ejemplo.

Chrome Web Store: más allá de Chrome

La Chrome Web Store es un recurso útil para buscar extensiones de Chrome. Sin embargo, ten en cuenta que también puedes usar estas extensiones en otros navegadores desarrollados con Chromium, el código abierto que utiliza Chrome.

Por ejemplo, el navegador de Brave es compatible con cualquier extensión de Chrome, dado que comparte el código de Chromium. Se pueden descargar extensiones desde otros sitios, como los sitios web de los desarrolladores; sin embargo, si utilizas navegadores basados en Chromium, la Chrome Web Store debería ser tu primera parada.

Extensiones del navegador de Brave

Brave hace que encontrar e instalar nuevas extensiones sea tarea fácil. Dado que Brave, al igual que Google Chrome, está basado en Chromium, el recurso principal para encontrar nuevas extensiones es la Chrome Web Store.

Sin embargo, Brave añade una capa adicional de seguridad, ya que audita las extensiones disponibles. Si intentas instalar una extensión que Brave no haya revisado, aparecerá el siguiente mensaje:

“Brave no ha comprobado el nivel de seguridad de esta extensión. Instálala únicamente si confías en el desarrollador”.

La decisión final de instalar una extensión del navegador es tuya, evidentemente. No obstante, Brave te facilita la información necesaria para que puedas protegerte. Las extensiones de terceros pueden conllevar riesgos considerables de seguridad, además de incluir malware o ser directamente falsas (como ha pasado con numerosas falsificaciones de MetaMask en el mercado) con el objetivo de obtener tu información financiera. Incluso existen riesgos al descargar extensiones de recursos fiables, como la Chrome Web Store. Puede que, en ocasiones, Google elimine por error la versión “real” de una extensión y deje publicada la versión falsa. También es posible que una extensión legítima supere el proceso de auditoría y se venda a un desarrollador diferente que cambie su código para introducir un malware.

Estos riesgos hacen que las auditorías de extensiones de Brave sean fundamentales.

Brave: seguro por defecto, y más aún en lo que respecta a las extensiones

Para aprovechar al máximo tus extensiones, necesitas un navegador que pueda sacarles el mayor partido posible. El navegador de Brave prioriza una experiencia de navegación optimizada y segura, y es por eso que te da acceso a las extensiones de la Chrome Web Store. No obstante, ten en cuenta que, con Brave, no necesitarás tantas extensiones, dado que algunas funciones de las extensiones más comunes, como el bloqueo de anuncios, ya están integradas en el navegador.

Brave, por defecto, es más seguro y privado que los demás navegadores, sobre todo en lo que respecta a las extensiones (en caso de que las necesites).

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